Nueve etapas encadenadas, de la extracción al envasado. Cada una con su procedimiento y su registro.
La purificación no descansa en un solo equipo: es una cadena de barreras donde cada etapa prepara a la siguiente.
El agua se envasa inmediatamente después de la ozonificación, en línea y dentro de la misma planta.
Son dos barreras de desinfección de naturaleza distinta y complementaria: la luz ultravioleta actúa sobre el agua en flujo, y el ozono mantiene la protección dentro del envase ya sellado. Ninguna de las dos deja residuo químico en el producto.
El proceso sirve de poco si no se verifica. Estos son los controles que llevamos y quedan documentados.
Verificación de parámetros del agua durante la producción, con registro por turno.
Remojo, cepillado y enjuague de cada envase retornable antes del llenado, con bitácora por lote.
Cumplimiento de limpieza de áreas y equipos, con responsable y frecuencia definidos.
Registro mensual de producción y distribución, que permite rastrear el destino de cada lote.
Manual de programas BPM documentado, con procedimientos escritos para personal, instalaciones y equipos.
Cambio y sanitización de medios filtrantes y lámparas según programa, para sostener el rendimiento del tren.
Si necesitas información sobre el proceso, los controles o la documentación de la planta, escribinos.
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